"Se agravó el riesgo para la vida del paciente por la demora en la intervención". Esta es la conclusión a la que llega el Juzgado de Primera Instancia número 105 de Madrid y que sostiene la condena a la aseguradora SegurCaixa Adeslas por pérdida de oportunidad en el tratamiento de un aneurisma de aorta infrarrenal, diagnosticado en 2013, pero que no se llegó a abordar quirúrgicamente hasta 2021. El paciente, un hombre de 67 años cuando ocurrieron los hechos, no superó el posoperatorio, porque tenía una condición respiratoria previa complicada, que derivó en su muerte. Así que la aseguradora ha sido condenada a indemnizar con 104.722 euros más intereses legales a la familia del paciente.
El fallo confirma que no hubo una relación de causalidad directa entre la demora de ocho años en el abordaje quirúrgico del aneurisma y el fallecimiento del paciente, pero el juzgado reconoce -citando una nutrida jurisprudencia- que ese retraso restó oportunidades de supervivencia al enfermo, además de condicionar el tratamiento del aneurisma, ya que la urgencia de la intervención descartó la posibilidad de una intervención endovascular, que hubiera reducido el tiempo y la complejidad del posoperatorio. Álvaro Sardinero, abogado experto en Derecho Sanitario, ha defendido a la familia del paciente fallecido y ganado el juicio.
"En definitiva -concluye la sentencia- considéranos que existió una clara pérdida de oportunidad con menos posibilidades de supervivencia cuya causa inmediata fue la negligencia médica de no tratar el aneurisma detectado en el año 2013, al demorar la intervención más de 8 años, teniendo el paciente una enfermedad pulmonar degenerativa que fue la causa de la muerte en el postoperatorio".
Caso clínico
Los hechos que se juzgan comenzaron en noviembre de 2013, cuando el paciente, con antecedentes de esquizofrenia crónica muy controlada, fumador y con cuidado habitual de su madre y tutela legal de su hermano, ingresó en el Hospital San Millán-San Pedro de La Rioja por inestabilidad al caminar y dolor abdominal. Fue intervenido por una apendicitis, pero en el TAC abdominal que le realizaron se vio que tenía "un aneurisma fusiforme de aorta infrarrenal hasta la bifurcación ilíaca de 67 mm, con importante trombosis mural".
Ante tal hallazgo inesperado no se determinó ninguna medida de seguimiento del paciente. Tampoco cuando volvió al hospital en 2015 por otros motivos y donde se volvió a confirmar el aneurisma.
No fue hasta que en febrero de 2021, cuando, derivado desde Atención Primaria, acudió a urgencias del mismo centro hospitalario por un dolor abdominal intenso. En el informe de alta del hospital aparece el aneurisma, aunque "sin signos de complicación ni rotura".
Crecimiento del aneurisma
Sin embargo, al día siguiente, el 5 de febrero de 2021, el tutor del enfermo recibió una llamada para que su hermano regresara al hospital para repetirle el TAC. La prueba de imagen puso en alerta al equipo médico: el aneurisma había crecido hasta los 84 milímetros, el informe radiológico apuntaba a un elevado riesgo de rotura, de modo que el abordaje se apuntó como urgente.
via Noticias de diariomedico.... https://ift.tt/IsnmG50
No hay comentarios:
Publicar un comentario