El paciente, con antecedentes de patología psiquiátrica, parecía tranquilo. Sin embargo "cuando salí del baño me lo encontré de frente, y sin decir nada me dio un puñetazo en la sien". Así empezó el relato de su terrible agresión una médico de urgencias ayer en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), tras la presentación de los resultados del Observatorio de Agresiones a Profesionales Sanitarios. Para la víctima, las secuelas físicas fueron lo de menos. Lo peor, "que aún cierro los ojos y le veo. No he tenido una noche de sueño reparador desde entonces".
Las cifras confirman que el problema no es anecdótico. En 2025, la OMC registró 879 agresiones a médicos, el dato más alto de la serie histórica. Desde que comenzaron a recopilarse estos datos en 2010, se han contabilizado casi 9.000 incidentes. Lejos de estabilizarse, la violencia se ha mantenido al alza desde la pandemia y se ha convertido en un fenómeno persistente que atraviesa todo el sistema sanitario.
La atención primaria concentra el 58,6% de las agresiones, lo que confirma la vulnerabilidad del primer nivel asistencial. Allí se encuentran muchos de los conflictos cotidianos entre profesionales y pacientes: discrepancias con el diagnóstico, desacuerdos sobre bajas laborales o la negativa a prescribir medicamentos o informes que el médico considera injustificados. El informe de la OMC señala que siete de cada diez ataques se producen por rechazo al criterio clínico del profesional.
El perfil de la víctima también se repite con frecuencia: mujer, menor de 35 años y en primera línea asistencial. Sin embargo, la violencia no se limita a los médicos. Enfermeras, farmacéuticos, fisioterapeutas y podólogos describen situaciones similares en sus respectivos ámbitos de trabajo, muchas veces invisibilizadas y con niveles de denuncia muy bajos.
Durante una mesa redonda organizada en la OMC con motivo del Día Europeo Contra las Agresiones a Profesionales Sanitarios, que se celebra mañana, 12 de marzo, representantes de estas profesiones coincidieron en una idea común: la violencia sanitaria se ha normalizado peligrosamente.
Enfermería: miles de agresiones y pocas denuncias
El secretario general del Consejo General de Enfermería, Diego Ayuso, puso cifras a esa realidad. En 2024 se registraron 2.535 agresiones a enfermeras en España. Sin embargo, solo 406 casos se denunciaron formalmente, lo que refleja un nivel de infrarregistro significativo.
via Noticias de diariomedico.... https://ift.tt/XCY5EjR