Medicina Urgencias
Rosalía Sierra
Proyecto europeo
Europa está redefiniendo su forma de prepararse frente a emergencias cada vez más complejas y encadenadas. El aumento de fenómenos climáticos extremos, la presión sobre las infraestructuras críticas y la aparición de amenazas tecnológicas han puesto de manifiesto que la resiliencia urbana ya no puede abordarse desde compartimentos estancos. En este escenario emerge ECHO (Ecosystem for City-scale Holistic Urban Resilience), un proyecto europeo de investigación e innovación del programa Horizonte Europa, dotado con un presupuesto de seis millones de euros, que aspira a transformar la planificación y la gestión de la resiliencia urbana con una mirada integral en la que la salud ocupa un papel central.
Lejos de limitarse a un planteamiento conceptual, ECHO propone la creación de una arquitectura operativa de resiliencia, basada en la conexión real entre administraciones públicas, operadores de infraestructuras críticas, servicios de emergencia y sistemas sanitarios. El objetivo es reforzar la capacidad de anticipación, coordinación y respuesta de las ciudades ante crisis complejas, garantizando la continuidad de los servicios esenciales, especialmente los sanitarios, cuando los entornos urbanos se ven sometidos a una presión extrema.
La experiencia reciente ha evidenciado que las crisis rara vez se presentan de forma aislada. La pandemia de COVID-19, las grandes inundaciones o los episodios de sequía prolongada han mostrado cómo una emergencia sanitaria puede coincidir con interrupciones en el suministro eléctrico, problemas de movilidad, saturación de los servicios de urgencias o fallos en las comunicaciones. ECHO parte de esta realidad para diseñar modelos que contemplen riesgos múltiples y concatenados, capaces de tensionar simultáneamente varios sistemas críticos.
Uno de los pilares del proyecto es el desarrollo de plataformas digitales avanzadas que integran herramientas de inteligencia artificial orientadas a la predicción de amenazas, la evaluación dinámica de riesgos y el apoyo a la toma de decisiones. Estas soluciones permiten modelizar escenarios complejos con impacto directo en los servicios sanitarios, anticipar puntos críticos en la atención a la población y facilitar respuestas más ágiles y coordinadas. A ello se suma la creación de protocolos de intercambio de información que conectan a los servicios sanitarios con otros actores clave, como emergencias, fuerzas de seguridad o autoridades locales, superando la fragmentación habitual en la gestión de crisis.
La iniciativa incluye la puesta en marcha de un agregador de conocimiento centralizado, concebido como un espacio común donde confluyen datos operativos, lecciones aprendidas y buenas prácticas. Este enfoque busca que la experiencia acumulada en situaciones reales no se pierda, sino que se traduzca en mejoras continuas de los planes de resiliencia urbana. La gestión segura y transparente de los datos constituye un elemento esencial del proyecto, especialmente cuando se trata de información sensible vinculada a emergencias sanitarias y a la protección de la ciudadanía.
ECHO se valida en condiciones reales a través de cuatro proyectos piloto en diferentes ciudades europeas. En España, uno de estos pilotos se desarrolla en la provincia de Málaga, con especial atención a los riesgos asociados a inundaciones y sequías, dos amenazas estrechamente ligadas al cambio climático y con un impacto directo sobre la salud pública y la organización de los servicios sanitarios. Este entorno permite evaluar cómo los sistemas de emergencia y atención sanitaria pueden mantener su operatividad cuando el territorio se ve afectado por fenómenos extremos que alteran la movilidad, el acceso a los centros sanitarios o la disponibilidad de recursos básicos.
En este contexto, la participación del Centro de Emergencias Sanitarias 061 del Servicio Andaluz de Salud resulta especialmente relevante. Su incorporación al proyecto garantiza que la perspectiva sanitaria no sea un elemento accesorio, sino un componente estructural en el diseño de los modelos de resiliencia urbana. La experiencia del 061 en la gestión de emergencias médicas, la coordinación interinstitucional y la atención en situaciones críticas permite trasladar al proyecto una visión operativa basada en la realidad del terreno y en las necesidades asistenciales concretas.
El 061 andaluz cuenta con una estructura amplia y distribuida estratégicamente por toda la comunidad, integrada por centenares de profesionales de medicina, enfermería y emergencias sanitarias. Su capacidad operativa incluye unidades móviles de cuidados intensivos con dotación completa, equipos de coordinación avanzada conectados mediante sistemas de telemedicina, recursos de soporte vital básico, helicópteros medicalizados, unidades de descontaminación y dispositivos específicos para traslados interhospitalarios de pacientes críticos. Esta red permite ofrecer atención inmediata de alta complejidad a personas con emergencias que suponen un riesgo grave para la vida o que pueden derivar en secuelas permanentes, asegurando el traslado al centro hospitalario de referencia cuando es necesario.
La integración de estos recursos en ECHO permite analizar cómo garantizar la continuidad asistencial cuando las infraestructuras urbanas se ven comprometidas, cómo priorizar la atención en escenarios de múltiples víctimas o cómo coordinar de forma eficaz los distintos niveles de respuesta sanitaria y no sanitaria. La participación activa del 061 en las pruebas piloto contribuye a validar soluciones que no solo funcionan en entornos controlados, sino que son aplicables en situaciones reales de alta presión.
Más allá del componente tecnológico, ECHO persigue impulsar una cultura de resiliencia en la que la coordinación y la cooperación sean tan importantes como las herramientas digitales. Para los sistemas sanitarios, esto implica dejar de actuar únicamente en clave reactiva y pasar a formar parte del diseño de ciudades más resistentes, donde la salud se integra desde la fase de planificación urbana. La interoperabilidad de datos, la anticipación de cuellos de botella asistenciales y la toma de decisiones basada en información compartida se presentan como factores determinantes para evitar el colapso sanitario en situaciones de crisis.
El proyecto no está exento de retos. La transferencia de las soluciones desarrolladas en los pilotos a otras ciudades europeas con estructuras sanitarias y organizativas diferentes exige flexibilidad y capacidad de adaptación. La integración de datos sensibles en plataformas compartidas requiere garantías sólidas de privacidad y ciberseguridad. Además, el cambio cultural necesario para romper silos institucionales y fomentar una colaboración real entre sectores con lógicas operativas distintas supone un desafío que va más allá de la tecnología.
Iniciado en octubre de 2025 y con una duración prevista de tres años, ECHO se consolida como una iniciativa estratégica para reforzar la resiliencia urbana y proteger los servicios esenciales, con especial énfasis en la sanidad. Su enfoque integral pone de relieve que la resiliencia sanitaria no depende solo de hospitales o recursos asistenciales, sino de cómo la salud se articula con las infraestructuras críticas, la planificación urbana y los sistemas de información.
En este sentido, la implicación del 061 en el proyecto refleja un cambio de paradigma: los servicios de emergencias sanitarias dejan de ser meros receptores de tecnología para convertirse en co-creadores de soluciones, aportando conocimiento operativo y experiencia real. ECHO se perfila así como una oportunidad para que Europa avance hacia sistemas de salud más preparados, conectados y resistentes, capaces de responder de forma eficaz a crisis cada vez más complejas y de proteger a la población en los escenarios más adversos.
El proyecto europeo ECHO impulsa una nueva resiliencia urbana ante catástrofes naturales o tecnológicas. El 061 andaluz aporta su experiencia. Off Off
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