La cirugía sigue ocupando un importante espacio en el tratamiento integral para muchas de las mujeres con cáncer de mama. Pero, en el discurrir médico-científico de los últimos años, los logros tecnológicos, acompañados de los derivados del conocimiento biológico y molecular de los tumores, han permitido reducir la realización de grandes cirugías -mastectomías radicales- así como de linfadenectomías -extirpación de ganglios axilares-, a las que hace años se enfrentaban las mujeres con esta enfermedad tumoral. Así, se ha ido dando paso -en las indicaciones concretas y perfectamente seleccionadas- a abordajes más selectivos, caracterizados por una mínima invasión.
La preocupación médica ha sido siempre, en este sentido, garantizar la eficacia oncológica, aspecto al que la comunidad clínica y científica ha dedicado numerosos ensayos. Mínima invasión sí, pero asegurando que el tratamiento ofrece iguales resultados que los abordajes tradicionales. Esta es la máxima en la que debe apoyarse la evidencia científica que aportan este tipo de análisis y que, poco a poco, van asentando nuevas bases de actuación.
Entre las más recientes evidencias aparece un nuevo ensayo que ha analizado la evolución de la cirugía axilar en más de 17.300 pacientes con cáncer de mama tratadas entre 2010 y 2021 en 68 unidades acreditadas de toda Europa. Coordinado por especialistas del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN), la investigación constata un incremento significativo del uso de la biopsia del ganglio centinela -tanto en pacientes con afectación axilar al diagnóstico, como sin ella-, una técnica menos invasiva que "permite reducir secuelas y mejorar la calidad de vida de las pacientes sin comprometer los resultados oncológicos", señala a DM Antonio Jesús Esgueva, cirujano del Área de Cáncer de Mama del CCUN.
via Noticias de diariomedico.... https://ift.tt/hM0QvHR
No hay comentarios:
Publicar un comentario