Durante años, las estadounidenses Elizabeth Baile Lewis y Alice Ferrero Rattotti compartieron un pequeño rito cada mes de diciembre. Primero, compraban juntas un décimo de lotería de Navidad. Después, con una botella de buen vino como tercer invitado, imaginaban en qué gastarían el dinero si el Gordo decidía llamar a su puerta.
"Año tras año decíamos lo mismo", recuerda Elizabeth. "Que dedicaríamos una parte considerable a asegurarnos una vejez económicamente estable, que otra parte pequeña sería para un capricho alegre, mejor si podíamos compartirlo con otros, y que finalmente habría una cantidad sustancial que daríamos a un fin benéfico, a una entidad dedicada al bienestar de las personas".
El premio nunca llegó, pero Alice quiso que ese deseo de compartir fuera una realidad. Y por eso, tras su muerte en agosto de 2025, dejó parte de su herencia a la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Un total de 140.000 euros que se destinarán a la investigación del Alzheimer, la enfermedad que ella sufrió y de la que se trató en el centro madrileño.
"Alice creía firmemente en la obligación moral de compartir la buena fortuna, de devolver parte de lo recibido en señal de agradecimiento. Esta es su manera de ayudar a que llegue el día en que tanto su enfermedad como otras igual de devastadoras tengan otros pronósticos más llevaderos", señala Elizabeth, a la que le brillan los ojos al recordar. Junto a su amiga Caroline Bintcliffe, acompañó y cuidó a Alice durante los 10 años que sufrió la enfermedad. Eran su familia aquí.
Ambas llegaron a España en 1974 para estudiar Letras Hispánicas, aunque no se conocieron hasta unos años más tarde, cuando ya las dos habían decidido afincarse definitivamente en Madrid.
via Noticias de diariomedico.... https://ift.tt/V5MFITQ
No hay comentarios:
Publicar un comentario