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domingo, 23 de enero de 2022

¿Piensa usted en jubilarse lo antes que pueda?

Carmen Fernández
carmenfernandez
Dom, 23/01/2022 - 08:00
Profesión
Colgar la bata, un sueño para profesionales de la medicina quemados por sus condiciones laborales y salariales y la pandemia..
Colgar la bata, un sueño para profesionales de la medicina quemados por sus condiciones laborales y salariales y la pandemia..

¿Dónde quedó aquello de que un médico no se jubila nunca? Antes de la pandemia ese aforismo ya de intuía del pasado, pero con ella se ve venir que, cuando acabe, serán muchos los que intentarán retirarse de la vida activa lo antes que puedan.  

El sindicato Médicos de Cataluña (Metges de Catalunya, MC) y el Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña (CCMC), conscientes del mayor interés del colectivo (ahora mayoritariamente nacidos durante el baby boom) por el retiro, han reclamado esta misma semana que las horas extra y las jornadas de atención continuada (guardias) realizadas a lo largo de la vida laboral computen a efectos de cotización y sirvan para avanzar la edad de jubilación o para aumentar el importe de la pensión.

Y también han pedido que la profesión médica, como ocurre con otras, cuente con mecanismos compensadores por las condiciones de riesgo que comporta su ejercicio, de modo que los facultativos tengan facilidades para acortar su retirada de la actividad profesional. Así como que, en el caso de que voluntariamente decidan alargar su vida laboral, este esfuerzo también se vea recompensado con mejoras profesionales y de condiciones de trabajo.

Pueden parecer peticiones razonables, y más teniendo en cuenta las poco atractivas condiciones laborales y salariales que tienen la mayoría de los facultativos en España, pero hay un problema, que seguro que es el que están viendo administraciones competentes y los empleadores públicos y privados: en los próximos cinco años un 20% de los médicos actualmente en activo se jubilarán y no se está haciendo nada por garantizar el relevo generacional.

La falta de planificación al respecto viene de lejos, y por ello ya se recurrió antes de la crisis de 2008 a atraer médicos extranjeros, especialmente sudamericanos, con lo que eso comportó en la difícil homologación de títulos de especialidades y, éticamente, en despojar a países en desarrollo de profesionales tan valiosos.  

MC y el CCMC, sabedores de que esto no es un fet (hecho) diferencial catalán, han llamado a las organizaciones médicas del conjunto de España a "unir esfuerzos y actuar de forma coordinada para que la jubilación de los facultativos disfrute de condiciones dignas y reconocedoras de los servicios prestados a la sociedad a lo largo de varias décadas".

Nos viene al pelo un estudio realizado antes de la pandemia por Marc Soler, director del Colegio de Médicos de Barcelona (COMB), y otros miembros de esta corporación (la segunda de España por volumen de colegiados), titulado Análisis de la jubilación médica en Barcelona. ¿Cansados de ejercer? y publicado en  Medicina Clínica en 2019. Este trabajo, de acuerdo con datos de un un registro de médicos jubilados del COMB donde el facultativo se inscribe voluntariamente al finalizar su ejercicio, partió de que en los 5 años previos había habido una disminución en la edad media de jubilación de los facultativos.

"Dicha circunstancia planteó la necesidad de analizar los motivos de la jubilación anticipada, precisamente en un periodo de necesidad de profesionales para cubrir las demandas del sistema sanitario público y privado", exponen los autores en el artículo. Querían saber la edad y los motivos de la jubilación entre 2016 y 2018, el perfil laboral del médico al retirarse y determinar si existían diferencias en función de la especialidad, ámbito de trabajo, sexo, etc.

La información se recogió en noviembre de 2018 y se analizaron 269 respuestas completas. La edad media de jubilación fue de 64,96 años (64,72 en mujeres, 65,15 en varones) y 242 médicos (89,96%) disponían de especialidad registrada, destacando la Medicina Familiar y Comunitaria (41, 16,94%), Pediatría (16, 6,61%) y Anestesiología (14, 5,79%).

En el momento de la jubilación, el 64,68% (174) disponía de un único trabajo, mientras que el 35,32% (95) estaba pluriempleado. Se jubilaron 160 médicos (59,48%) del sector público, 85 (31,60%) del sector privado y 24 (8,92%), de ambos sectores. El 74,20% de los profesionales se jubilaron por completo.

En cuanto a los motivos de jubilación: 102 (39,38%) aceptaba el paso a una nueva etapa, 59 (22,78%) por exceso de carga asistencial, 55 (21,24%) por una jubilación obligatoria impuesta por la empresa, 21 (8,11%) al sentirse infravalorados, 12 (4,6%) por motivos de fuerza mayor y 10 (3,86%), al no compensarles económicamente seguir ejerciendo.

"Los resultados muestran que la presión asistencial, especialmente en la Medicina Familiar (...), repercute directamente en las jubilaciones anticipadas. Respecto a los motivos de jubilación debe resaltarse que un 34,75% abandonaron el ejercicio descontentos -"presión asistencial", "sentirse infravalorado" y "económicamente no compensaba"-. Añadiendo los "obligados" a jubilarse (actividad pública), se constata que un 56% de jubilados podrían haber continuado en activo si las condiciones laborales hubieran sido más favorables (reconocimiento profesional, políticas de promoción de flexibilidad laboral, adecuación horaria, disminución progresiva de tiempo de trabajo, etc.)", destacan los autores.

Defienden que "las organizaciones y centros asistenciales deberían disponer de políticas concretas de jubilación progresivas que fueran atractivas para los profesionales y que permitieran que el colectivo de médicos en edad de jubilación, que voluntariamente quisieran continuar su actividad asistencial y docente, pudiera reconsiderar su elección". Y recuerdan: "Se advirtió de la necesidad de sustituir a los médicos del baby boom y no se encontró en las administraciones una respuesta al problema".

Es más, o lo que es peor: ni se sabe cuántos médicos ejercen en España, ni siquiera acotándolo al sector público.

MC ha intentado obtener el dato relativo a esta comunidad autónoma del Departamento de Salud de la Generalitat, a través del portal de transparencia, y la consejería le ha informado de que no puede ofrecerle una respuesta satisfactoria en el plazo legal establecido por la ley de transparencia.

En el ámbito nacional, la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) de 2013 (se aprobó, casualmente, siendo Marc Soler subdirector general de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad), obliga a crear un Registro Estatal de Profesionales Sanitarios; y el Real Decreto 640/2014 lo regula. Pero, qué pasó: pues que se elaboraron varios mapas de profesionales, que se iban a actualizar periódicamente y servir de base para el registro de profesionales, pero no se han actualizado y el registro nacional, como tal, sigue sin aprobarse.

La polarización/crispación política, la deslealtad y descoordinación institucional, los nacionalismos regionales viejos y nuevos (que la Comunidad de Madrid se sumaría a ello no lo vimos venir), la mala gestión, la corrupción y el cortoplacismo impiden a España encarar el futuro como debiera, y ponen en peligro el buen funcionamiento de servicios públicos fundamentales como la sanidad.

Que se quiera retirar anticipadamente un médico con una gran formación científico-clínica y mucha experiencia asistencial no es un fracaso de modelo sanitario sino de país

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