Oficina Virtual GRATIS 2 MESES

Oficina Virtual GRATIS 2 MESES
CONSIGUE TU OFICINA VIRTUAL GRATIS

sábado, 18 de septiembre de 2021

Pseudociencia, el lado oscuro. Oxígeno

Emilio Molina
saradomingo
Sáb, 18/09/2021 - 08:00
Desde hace más de una década se promueve el uso de ozono como cura del cáncer y el autismo.
Desde hace más de una década se promueve el uso de ozono como cura del cáncer y el autismo.

"Los terroristas deben ser privados del oxígeno de la publicidad del que dependen". (Margaret Thatcher)

El truco ha salido impecable. Para el número ha hecho falta: un paciente muy grave, pero con ciertas probabilidades de salir adelante; una mujer muy vulnerable; y un negocio que lleva más de una década promoviendo el uso de ozono como cura del cáncer y el autismo y que vender ozono en jabones y aceites, sin que su Colegio dijera ni mú, sin que las autoridades sanitarias estuvieran ni se les esperara.

La puesta en escena viene servida en cuanto se consigue convencer (y no es nada difícil con un discurso pulido a lo largo de años) de que se cuenta con una posibilidad terapéutica para una situación complicada. Se azuza a la prensa usando el estamento judicial de palanca, con el golpe de suerte de que le colara a una jueza suplente que estaba ante un caso aplicable de terapia compasiva.

Pero eso último solo ha sido una guinda. El pastel ya estaba servido: publicidad gratuita del negocio para millones de personas asustadas. La apariencia de benefactor altruista (que no sé cómo encaja del todo con una campaña de crowdfunding existente para ayudar a la mujer del paciente a sufragar gastos). Difusión gratis en prime time sobre las supuestas bondades del ozono y su ausencia de efectos secundarios; palabras mágicas para los oídos de la gente asustada en estos días, y una verdadera lástima que haya una caterva de casos que hablan de embolias pulmonares gaseosas, neumoencéfalos, broncoespasmos y otro tipo de problemas nada recomendables para un paciente que además sufriera de covid-19. Y cero pruebas reales de que el producto sirva para absolutamente nada contra esta enfermedad, en tanto que ni siquiera se han comenzado ensayos clínicos al respecto.

Si el paciente salía adelante o no, para la treta es secundario: si entraba dentro del 10% que salía adelante por sus propios medios, miel sobre hojuelas. Si fallecía, siempre se podría jugar la carta de que se había tardado demasiado en aplicar. La Banca siempre gana, pero lo importante es que la publicidad ya está hecha, y cualquier desenlace solo la potenciaría.

Investigadores científicos en psicología como Helena Matute nos recuerdan que, cuando interviene una "variable secundaria" presentada como supuesto tratamiento "complementario", inconscientemente le damos mayor peso a la misma y tendemos a pensar que ha sido la causante de que un tratamiento funcione. Da igual si no ha tenido relevancia alguna o, incluso, si el paciente se ha recuperado a pesar del supuesto tratamiento y este haya sido en realidad nocivo para él. ¿Hizo algo el 3% del corrosivo ozono y 97% de oxígeno administrado al paciente contra esta enfermedad? No hay forma alguna de saberlo con un caso así. Precisamente para desvelar estas diatribas están los ensayos clínicos que aún están por hacer.

Pero, insisto, eso ya da igual. Una vez puesto en marcha el truco, ha faltado tiempo para que se pidiera su representación en otros teatros, al sentar esa injerencia judicial en lo médico un terrible precedente que, por suerte, se intentó subsanar con revocaciones posteriores. Y no solo digo "por suerte" porque en posteriores ocasiones alguien con más tablas recogiera el testigo, sino porque la vía de "hackeo" judicial es un objetivo claro de los promotores de pseudoterapias.

En un panfleto difusor de esta y otras charlatanerías contra la covid, en la enésima muestra de dejadez de las autoridades sanitarias por la protección de la Salud Pública, se lee: "obviamente habría ahí un inteligente y sensible médico forense soplándole las verdades del ozono en el oído a la jueza". Desconozco si fue así en este caso, pero no cuesta tampoco mucho encontrar algún que otro curso de "perito judicial en terapias naturales".

Permitidme rebobinar y volver al principio: Hace muchos años que un médico viene proponiendo el ozono para curar males incurables, atentando contra su deontología a la vista de todos. De hecho, fue sancionado en su día, pero por una cuestión burocrática, no deontológica.

Con unos Colegios respetando y haciendo respetar la ética de la profesión, no habríamos llegado nunca a ver este esperpento. Sin embargo, es un truco que siguen representando impunemente en múltiples lugares, magnificado ahora si cabe por todo el oxígeno que la situación les ha dado.

Off Emilio Molina. Vicepresidente de la Apetp Opinión Off

via Noticias de diariomedico.... https://ift.tt/3zfYtut

No hay comentarios:

Publicar un comentario