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sábado, 26 de septiembre de 2026

Fiebre Q, una zoonosis con diferencias entre el norte y el sur de España

Microbiología y Enfermedades Infecciosas
carmenfernandez
Salud Pública

En agosto de 1935, una misteriosa enfermedad empezó a afectar a los trabajadores de un matadero de Brisbane, en Australia. El doctor Edward Derrick, el primero en advertir del brote, quiso averiguar su origen pero tras varios intentos infructuosos decidió bautizarlo con las pocas certezas que tenía sobre él. Solo sabía que el síntoma principal era la fiebre y que la causa era una incógnita, así que la llamó Query fever, algo así como la fiebre que busca respuestas. Cuando, unos años después, los bacteriólogos Herald Rea Cox y Macfarlane Burnet descubrieron que el culpable de aquel mal era la bacteria Coxiella burnetti -denominada así en honor a sus descubridores-, el nombre fiebre Q ya se había popularizado. Y así se sigue llamando a este trastorno que, aunque está por todas partes -el único enclave libre de la enfermedad es Nueva Zelanda-, sigue albergando bastantes incógnitas.

A día de hoy España es el país de Europa que más casos notifica al año de esta zoonosis que supone una amenaza tanto para la sanidad animal como la humana. Porque no solo puede acarrear importantes pérdidas económicas en explotaciones ganaderas, sino que su impacto en la salud de las personas es significativo. Por eso, desde 2015 es una de las enfermedades sometidas a vigilancia que exigen la declaración obligatoria de los casos.

La enfermedad se asocia fundamentalmente al ganado caprino y ovino, en el que puede causar estragos generando un gran número de abortos. Pero, por vía aérea, la bacteria también puede llegar a las personas y, en algunos casos, provocar una infección grave.

Conoce bien ambas facetas el veterinario Jesse Barandika, investigador del Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario y presidente de la Sociedad Española de Ovinotecnia y Caprinotecnia (SEOC), que ha constatado tanto su impacto en los animales -"un brote en un rebaño de cabras puede llegar a producir abortos hasta en el 80% de los animales gestantes"- como su huella en las personas. Hace seis años, participó en la investigación de un importante brote de fiebre Q en humanos asociado a la cueva de Baltzola, en Vizcaya, que se saldó con 108 casos, 57 de los cuales desarrollaron neumonía y 27 necesitaron ingreso hospitalario.

"En 2021 se detectó que varios escaladores habían desarrollado una neumonía después de haber estado en las inmediaciones de la cueva de Baltzola. Se montó un equipo multidisciplinar y nos pusimos a investigar lo que había ocurrido", rememora Barandika. Los análisis demostraron que en la cueva, utilizada por el ganado durante el invierno como refugio, había una gran concentración de la bacteria C. Burnetti, la responsable de la enfermedad. Durante meses, en aquel entorno se habían dado las condiciones idóneas para generar una tormenta perfecta favorable a la enfermedad.

Campilobacteriosis y salmonelosis, las dos zoonosis más notificadas en la UE en 2019, Laila Darwich (UAB): "Saber de zoonosis puede ayudar mucho en el día a día", En medio del brote de hantavirus: estas son las zoonosis que preocupan a la salud pública y cómo prevenirlas
"El principal reservorio de esta bacteria son los rumiantes domésticos, sobre todo el ganado caprino y ovino, que también actúan como hospedadores de
España es el país de Europa que más casos notifica al año de esta zoonosis que supone una amenaza tanto para la salud animal como la humana. Off Cristina G. Lucio Medicina Preventiva y Salud Pública Medicina Familiar y Comunitaria Medicina Urgencias Farmacia Comunitaria Enfermería Familiar y Comunitaria Off

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