El pago por resultados para la financiación de los medicamentos innovadores tiene visos de imponerse a corto y medio plazo en el Sistema Nacional de Salud (SNS) porque está ligado a un análisis y evaluación de su impacto real en la salud de los pacientes, lo cual redunda en una también en utilización más efectiva de los recursos, según expresó ayer Carlos García Collado, subdirector general de Farmacia del Servicio Andaluz de Salud (SAS), en el marco 22º Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria, que concluye hoy en Málaga.
Según García Collado, los medicamentos innovadores llevan en mayor o menor medida, incertidumbres asociadas difíciles de controlar mediante esquemas tradicionales”, incluyendo las relacionadas con la efectividad, su seguridad o la eficacia comparada con otras alternativas, lo cual hace que haya “un desconocimiento del valor añadido en términos reales”. A ellas se suman las que atañen al impacto económico real del fármaco o la relación coste-efectividad. El elevado coste de los nuevos fármacos, unido a la habitualmente escasa evidencia científica o la gran presión para la incorporación de los mismos por parte de la industria, pacientes y la propia sociedad, hace que los modelos “clásicos” (concursos públicos de determinación de tipo y precio, acuerdos marco...) no sirvan. Por ello, son necesarios otros más “innovadores”, como acuerdos de precio-volumen, techo máximo de gasto, coste máximo por paciente o pago por resultados. Para el experto, el último es el que posiblemente se imponga en un futuro inmediato, ya que su desarrollo está ligado, precisamente, a una respuesta clínica evaluada y comprobada.
En su opinión, analizando los acuerdos de riesgo compartido, “es necesario conocer la evolución del paciente para monitorizar la obtención de resultados y decidir sobre el pago”, recordando que “solo se paga el precio acordado en aquellos pacientes en los que se haya demostrado que el tratamiento funciona”. El especialista ha apuntado que es importante que los medicamentos se utilicen conforme a las indicaciones de ficha técnica y “determinar previamente cómo se va a medir la variable principal de eficacia”.
Elementos claves
En este escenario, señaló dos elementos claves: por un lado, el Sistema de Información para determinar el Valor Terapéutico en la Práctica Clínica Real de los Medicamentos de Alto Impacto Sanitario y Económico en el SNS (Valtermed), y por otro que su manejo “siempre va aparejado” al uso de protocolos farmacoclínicos, que “garantizan la utilización equitativa, segura y eficiente de los medicamentos en el SNS” y permiten realizar el seguimiento de los pacientes y “evaluar a largo plazo el resultado del tratamiento en la práctica real”. Ello es posible porque fijan una definición de criterios de selección de pacientes, las dosis a emplear, las condiciones de pre-tratamiento, las precauciones de empleo, además de la monitorización, evaluación y seguimiento.
García Collado concluyó insistiendo en que, dado su impacto económico y sanitario, los fármacos innovadores debe estar sometidos a una “evaluación continua de la eficacia, la seguridad y eficiencia”.
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