El número de mayo de la prestigiosa revista Cell daba noticia de un avance trascendental en el campo de la medicina regenerativa: el equipo del bioquímico Juan Carlos Izpisúa en el Instituto Salk de Estudios Biológicos, de La Jolla (California, EE.UU.), y la Universidad Católica San Antonio de Murcia había creado, por primera vez en la historia, quimeras de humano y macaco.
Quienes acudieron entonces al Diccionario de la lengua española de la RAE se sorprendían al no encontrar esta acepción del término.
Del griego χίμαιρα (chímaira, cabra), la quimera era en la mitología clásica un monstruo que arrojaba fuego y tenía cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de serpiente o de dragón. En sentido figurado, en español se usa también desde hace un par de siglos en referencia a una ilusión, un sueño, una utopía, un autoengaño o un espejismo.
Y a esos dos significados tradicionales, el botánico alemán Hans Winkler añadió en biología un tercero cuando en 1907 llamó Chimäre (quimera) a la planta híbrida obtenida por injerto. De ahí deriva el uso de ‘quimera’ en referencia al organismo creado en el laboratorio con células o moléculas procedentes de dos o más especies con diferente genotipo; ya sea como resultado de la asociación de células y fusión de embriones en embriología experimental, de un trasplante, de una reacción química o de un proceso de ingeniería genética.
Fernando A. Navarro
El grupo de Juan Carlos Izpisúa ha creado, por primera vez en la historia, quimeras de humano y macaco. ¿De dónde viene este uso del término 'quimera'? Off Fernando A. Navarro Offvia Noticias de diariomedico.... https://ift.tt/3CfNSBm
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