Las autonomías podrán contratar en adelante servicios sanitarios como los de terapias respiratorias o rehabilitación de forma centralizada además de una larga batería de productos sanitarios, que queda ampliada a equipos tecnológicos como los de radioterapia y productos como los de ortopedia. Así se desprende del borrador de proyecto de orden de declaración de medicamentos, productos y servicios sanitarios como bienes de contratación pública, que baraja el Ministerio de Sanidad y sobre el que se pueden enviar alegaciones hasta el próximo 23 de junio.
La posibilidad de compras centralizadas para las autonomías que voluntariamente decidieran adherirse a los concursos ya existía para los medicamentos de uso hospitalario y para los medicamentos y productos sanitarios de dispensación hospitalaria (una cuestión que no cambiará con la nueva norma), pero Sanidad ha decidido ampliar esta opción considerablemente a un gran número de categorías de productos sanitarios y, por primera vez, también a diferentes tipos de servicios sanitarias.
Concretamente, el borrador de orden funde dos órdenes (la 1075/2014 y la 1076/2014) y las actualiza junto a la disposición adicional vigésima séptima de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público para crear una norma única y específica sobre las compras centralizadas en el Sistema Nacional de Salud.
La nueva norma establece que en adelante serán susceptibles de compra centralizada da través de acuerdos marco para todo el SNS (al que voluntariamente pueden adherirse las autonomías) tanto los medicamentos hospitalarios o de dispensación hospitalaria, como una larga lista de productos sanitarios y de servicios de carácter sanitario.
Concretamente, dentro de los productos sanitarios podrán comprarse de forma conjunta los implantes activos (marcapasos, desfibriladores, electrodos, neuroestimuladores, implantes auditivos y oftalmológicos, dispositivos activos de administración de fármacos, etc.) y los implantes no activos (cardiacos, vasculares, osteoarticulares, neurológicos, digestivos, urológicos y ginecológicos oftalmológicos, respiratorios, reparadores y dentales).
Además de implantes, las autonomías podrán comprar de forma centralizada productos no implantables como instrumental quirúrgico, dispositivos para punción o inyección, productos para infusión o administración de medicamentos o fluidos, productos ys sistemas de transfusión o diálisis, sistemas para anestesia o reanimación, productos de control o de apoyo a la concepción, materiales de sutura, productos de ortopedia, cura, ostomía o incontinencia, entre una larga lista de categorías de productos que contempla la norma y que en su mayoría no figuraban (o lo hacían de forma mucho más restringida sobre un producto muy concreto de toda la categoría) en la norma anterior.
Equipos de tecnología al calor de los fondos europeos
El proyecto de orden incluye además la posibilidad de compra centralizada que no figuraba hasta ahora para los equipos médicos (de radiación con fines diagnósticos o terapéuticos equipos electromédicos, de elaboración de radiofármacos y CAR-T o programas informáticos).
Este cambio, que permitirá la compra de equipos de forma centralizada, coincide con los anuncios gubernamentales para la renovación de equipos médicos a través de los 1.000 millones de euros contemplados para ello en los fondos europeos de recuperación para España.
La larga lista de productos sanitarios que podrán comprarse de forma centralizada añade los productos de diagnóstico in vitro y el mobiliario y equipamiento hospitalario.
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Sin embargo, la gran novedad de la futura norma es la ampliación de las compra centralizada a los servicios sanitarios, para lo que no existía de momento una fórmula legal. Concretamente ser permitirá la compra centralizada de servicios de diagnóstico clínico (análisis clínicos, imagen médica, etc), los servicios de carácter terapéutico (diálisis, rehabilitación, logopedia, terapias respiratorias, etc.), los servicios de documentación clínica y otros servicios complementarios (como la asistencia técnica y mantenimiento de equipos médicos, la desinfección de ambientes clínicos o la esterilización de productos).
Ahorro de un 24% desde 2013
La memoria de la futura orden no es capaz de estimar el impacto económico que tendrá esta posibilidad de compra centralizada de productos y servicios sanitarios, pero a modo ilustrativo sí ofrece datos sobre el impacto que ha tenido desde su puesta en marcha para un escaso grupo de productos sanitarios y medicamentos, con un ahorro desde su inicio en 2013 en los 17 acuerdos marco que se han firmado de 1.192 millones de euros, es decir, un ahorro del 24% sobre el coste estimado de lo comprado con los citados acuerdos a los que, en cualquier caso, no se han adherido todas las autonomías.
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