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jueves, 17 de junio de 2021

Primaria denuncia que vuelve a la normalidad con la misma improvisación que en la pandemia

nuriamonso
Jue, 17/06/2021 - 15:22
Congreso SEMG
Pacientes haciendo cola frente al centro de salud Legazpi, en Madrid (José Luis Pindado)
Pacientes haciendo cola frente al centro de salud Legazpi, en Madrid (José Luis Pindado)

La atención primaria (AP) ha atendido a más del 85% de los pacientes covid durante los 18 meses que llevamos de pandemia. Ha sido el eslabón clave en el manejo de esta crisis pero también el más débil, donde han fallecido 112 médicos de Familia. La falta de recursos que venía arrastrando desde hace años se ha hecho más evidente, abocando a sus profesionales a afrontar situaciones insólitas y peligrosas. La incertidumbre les ha acompañado cada día y las medidas casi siempre han llegado tarde. Y lo malo es que parece que esa improvisación se quiere mantener.

Esta es la realidad que se ha descrito en la mesa de controversia sobre el papel de la atención primaria en la pandemia, moderada por Jaime Orfila Timoner, médico internista del Hospital Universitario Son Espases de Mallorca, en el marco del congreso nacional que la Sociedad Española de Medicina General y de Familia (SEMG) está celebrando en formato híbrido en Palma de Mallorca.

Pese a que algunos problemas se han solucionado, como la disponibilidad de EPI y el acceso a algunas pruebas, "vamos a tener que hacer la vuelta a la normalidad igual que hicimos la pandemia, con improvisación”, ha lamentado Lorenzo Armenteros del Olmo, portavoz de SEMG y médico de familia en el centro de salud Islas Canarias de Lugo. “No nos dan directrices ni la autogestión de nuestras consultas. Se nos crean agendas con el único interés de incrementar la consulta presencial, como si nosotros tuviésemos la culpa”, ha añadido.

Armenteros ha reivindicado la capacidad del médico para hacer una selección previa con espacios de tiempo adecuados: “Necesitamos hacer una autogestión verdadera y no improvisación, no arreglarnos como podamos para volver a la consulta presencial”.

La incertidumbre y la improvisación han sido las notas predominantes durante estos meses de pandemia, en los que primaria ha asumido “un volumen de trabajo inconmensurable”, con el seguimiento de la mayoría de pacientes covid: “Sin nuestro trabajo los hospitales hubiesen explotado y sin que las autoridades sanitarias lo hayan valorado e incluso a veces lo han despreciado”.

Según el ponente, las medidas han llegado después de los acontecimientos y las herramientas de seguimiento han sido las básicas, “el teléfono y nuestro propio hombro, casi hasta tener una luxación”.

Los médicos han tenido que adaptarse a las consultas telefónicas, que han suscitado incomprensión en la población sin que las administraciones sanitarias explicaran que la razón era la seguridad de los pacientes. “El nivel de incertidumbre ha sido alto y se ha reivindicado poco, sólo cuando el hartazgo ha sido mucho”, ha concluido Armenteros.

Protocolos y mensajes contradictorios el mismo día

Isabel Orlandis Vázquez, médica del centro de salud Andratx de Palma de Mallorca, ha hablado de mensajes y protocolos contradictorios el mismo día y de una falta de recursos que ya existía pero que se hizo más manifiesta: “Hemos sido maestros en el manejo de la incertidumbre y en la puesta en práctica de nuestra capacidad de improvisar”. Ha recordado los EPI con bolsas de basura y la escasez de mascarillas: “Muchos tuvimos que gestionarlas de forma privada y, cuando las hubo, nos llegaron a decir que utilizáramos una quirúrgica durante una semana”.

A su juicio, una lección aprendida es que la consulta telefónica puede ser útil en algunas situaciones, aunque hubiera sido positivo haber dado el paso a la consulta telemática. Ha recomendado no olvidar que seguimos en pandemia y que no se pierdan los hábitos de higiene adoptados, aunque ha considerado que la vacunación es la luz al final del túnel.

La gestión del miedo

Por su parte, José Luis Guerrero Arcos, médico de familia y jefe del Servicio de Urgencias del Hospital Comarcal de Inca (Mallorca), ha destacado que los cambios simultáneos que se han producido a gran velocidad y la información ha sido cambiante, teniendo que adecuar recursos, circuitos y medidas de seguridad: “Hubo momentos en que no sabíamos con claridad si el contagio era por contacto, por el aire…si podíamos utilizar la ventilación invasiva o a qué distancia del paciente colocarnos”. Para afrontar el reto, en su hospital optaron por una línea de actuación definida por el movimiento y el cambio, reforzando el trabajo en equipo y la creatividad.

El jefe de Urgencias del Hospital de Inca ha destacado la gestión del miedo como un elemento esencial en el trabajo de los profesionales en pandemia. Ante algo tan poderoso como el miedo, que impacta profundamente en nuestro comportamiento, Guerrero ha abogado por enfrentarlo con honestidad, diciendo la verdad, anticipándose con alternativas que puedan ayudar y con la visibilidad de los responsables: “Se tiene que ver a las personas que tienen que transmitir todo esto, no pueden estar metidas en un despacho”. Todo ello regado con grandes dosis de comunicación: “Hay que saber escuchar e intentar convencer”.

“Lo sucedido en los centros sociosanitarios no puede volver a pasar”

Las cifras son claras y describen una realidad desoladora. La pandemia se ha cebado en los centros sociosanitarios: el 40% de las muertes en España ha acontecido en las residencias y centros de día. Manuel Mozota Núñez, médico de familia en el centro de salud de Noián de Navarra, es contundente: “El hecho es que algo sucedió en las residencias, no se actuó con la debida rapidez y contundencia. Esto nos tiene que hacer reflexionar porque no puede volver a pasar”. La falta de mascarillas, de ventilación inadecuada y la masificación, son algunos de los factores que tuvieron que ver con la fuerte propagación del virus.

De todas formas, Manuel Mozota ha reconocido que se priorizó la vacunación en estos centros, provocando un sobresaliente descenso de los fallecimientos y contagios: “Las vacunas sirven, son eficaces y han salvado muchas vidas”. Gracias al impacto de la inmunización, se puede avanzar hacia la socialización de los residentes, permitiendo el contacto con sus familias y el uso de las zonas comunes.

La creación de centros Covid ha sido otro de los aspectos que ha abordado Mozota y, aunque ha admitido que los centros de vacunación ofrecen ventajas de logística, transporte y operatividad, ha apostado por poner en valor la atención primaria y que la vacunación se lleve a cabo en los centros de salud: “Tienen mucha experiencia, facilitan la accesibilidad y existe confianza con el médico y la enfermera”.

La SEMG analiza en su congreso nacional los problemas del médico de Familia según su ámbito de trabajo: el centro de salud, Urgencias, las residencias... Off María R. Lagoa / La Coruña Medicina Familiar y Comunitaria Profesión Off

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