
Los resultados finales del estudio Solo2/Engot-OV21, presentados la Sesión Plenaria del Congreso de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM202), que se está celebrando en formato virtual, han puesto de manifiesto, por primera vez en 18 años, beneficios de supervivencia global muy notables para las pacientes con cáncer de ovario en recaída.
Este ensayo en fase III ha evaluado el tratamiento de mantenimiento con olaparib en pacientes con cáncer de ovario en recaída platino-sensible y con mutación BRCA. Este estudio ya demostró, por primera vez, beneficio muy notable en supervivencia libre de recaída en pacientes con cáncer de ovario con mutación BRCA.
"Ahora presentamos el estudio de supervivencia global: hemos conseguido, por primera vez en 18 años, que un estudio aumente la supervivencia global de las pacientes con cáncer de ovario en recaída”, destaca Andrés Poveda, coordinador del estudio en España y jefe del Departamento de OncoGinecología de Initia Oncology, en Hospital Quironsalud de Valencia. Este hecho permite retrasar los tratamientos posteriores y aumenta la supervivencia. “La tolerancia a largo plazo es buena y muchas pacientes retrasan e, incluso, tienen la posibilidad de no tener que volver a un tratamiento”, subraya Poveda.
La importancia de los biomarcadores
A su juicio, “los resultados del estudio confirman la necesidad de realizar determinación de biomarcadores. El motivo es que, en los últimos años, se habían incluido a más 3.000 pacientes en los ensayos clínicos sin ver beneficio. Sin embargo, en este estudio, con menos de 300 pacientes, se objetiva un beneficio en supervivencia de más de un año: es relevante que las mujeres sepan que con un tratamiento oral de mantenimiento la posibilidad de recaída disminuye y la supervivencia aumenta de esta manera tan significativa”.
El siguiente paso, según el oncólogo, será confirmar que, en primera línea, hay un beneficio de supervivencia global que confirme los datos ya existentes de supervivencia libre de recaída.
Primeros pasos para Registro Nacional de genes MMR
En el mismo encuentro se han presentado los resultados del estudio piloto para la creación de un Registro Nacional de variantes de genes MMR, genes de reparación de apareamientos erróneos que se producen en la replicación del ADN. Variantes patogénicas en estos genes permiten el diagnóstico del síndrome de Lynch, un síndrome autosómico dominante que se caracteriza por la presencia de distintos tipos de cáncer, como el colorrectal, endometrio, ovario, vejiga, vias biliares, entre otros.
“En la replicación del ADN, estos genes reparan los errores. Pero, cuando están alterados o mutados, no son capaces de reparar los apareamientos erróneos producidos en la replicación por lo que, en consecuencia, se producen mutaciones en el DNA”, explica Trinidad Caldés, responsable del Laboratorio de Oncología Molecular del Hospital Clínico de Madrid.
Las secuencias en las que no se reparan los desapareamientos están presentes en muchos de los genes implicados en el cáncer. Lo que ocurre es que una mutación en un gen produce muchas mutaciones en otros genes. “La idea surge porque cada vez es más importante dar un diagnóstico verídico de los resultados que se obtienen en los estudios de los genes. Las variantes sin clasificar –o variantes clase 3– son un cajón de sastre que hace que los estudios se consideren ‘no informativos’ si no se encuentra una variante patogénica. Por este motivo, es muy importante, para todas las familias con cáncer hereditario, “estudiar las variantes y saber si una es patogénica o no y así poderles dar un consejo genético.
Junto con Marta Pineda, del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) , y otros grupos de investigación se ha propiciado la creación de una base de datos con todas las variantes encontradas. “Hemos clasificado las variantes, agrupando las recurrentes, que son las que se han encontrado en más de una familia y que, por tanto, tienen interés al poder ser estudiadas con más facilidad y aquellas que pueden alterar el procesamiento del ARN. El objetivo es poder definir mejor la patogenicidad de las “variantes sin clasificar”.
via Noticias de diariomedico.... https://ift.tt/3mdk9RI
No hay comentarios:
Publicar un comentario